Diferenciarse o morir en el ruido
Diferenciarse o morir en el ruido
Cada semana hay más mensajes compitiendo por la misma atención, y menos atención disponible. El costo de ser genérico nunca fue tan alto: en un feed infinito, lo parecido es invisible.
Los dos mejores experimentos que corrimos este año apuntan ahí. El Bold de Los Dominicos no se lanzó con "apertura + descuento": se lanzó en coreano, con hangul en la gráfica y un finger heart, hablándole a una comunidad que ya existía en el mall. Y Drops no hace liquidaciones: hace sorteos ante notario y acertijos para ganarse el derecho al sold-out.
Nada de eso costó más que la publicidad de siempre. Fue más incómodo, que es distinto. La diferenciación real exige decirle que no a la mayoría para ser inolvidable para unos pocos — y sostener esa incomodidad frente al comité.
Hilos para tirar:
- El costo de lo genérico sube con el ruido; el retorno de lo raro, también
- Comunidad primero, medios después
- Test de la incomodidad: si la idea no le da un poco de susto a nadie, es ruido